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Sissi, la emperatriz de la tragedia


Sissi, la emperatriz

Sissi, la emperatriz de la tragedia

Autor: Yulianela Rodriguez

Lic. en Periodismo

by Yulianela Rodríguez.

Sissi, la emperatriz de Austria y reina de Hungría, fue considera una de las mujeres más bellas de su época. Su belleza, su rebeldía, su historia de amor han inspirado libros, películas y cientos de rumores.

En Mujeres de este mundo te invitamos a adentrarte en una de las biografías más intrigantes de la historia. A pesar de que su vida es contada como una novela romántica, estuvo llena de tristezas.

Elisabeth Amalie Eugenie von Wittelsbach, nació en Munich el 24 de diciembre de 1837, en la Casa Real Wittelsbach, como hija de los duques de Baviera. Junto a sus ocho hermanos tuvo una infancia muy feliz lejos de la corte.

Sissi, la emperatriz foto lateral

Su romántica historia de amor, que la llevó a convertirse en emperatriz de Austria y reina de Hungría, es muy conocida. A los 16 años viajó junto a su madre y hermana a casa de su tía la archiduquesa Sofía de Baviera, madre del emperador Francisco José I.

Los planes familiares eran que el Emperador tomara a su hermana como prometida, sin embargo, fue Sissi la que atrapó su corazón. Un año después se celebró el matrimonio, cuyo fruto serían 4 hijos.

Desde el momento en que unió su vida a los Habsburgo, su existencia fue una sucesión de problemas y tragedias.

En la corte de Viena empezarían las tristezas de la joven emperatriz, acostumbrada a una crianza más relajada y sin tanta etiqueta. En Austria la consideraban una rebelde, que no hacía caso al protocolo. Criticaban su influencia sobre el Emperador ¡a quien tenía loco de amor!

Una de las causas más fuerte de su depresión fue ser separada de sus hijos y no poder influir sobre su crianza, por decisión de su suegra, quien nunca la aprobó. A raíz de estos acontecimientos su matrimonio también se enfrió y comenzó a alejarse cada vez más de la corte.

Gustaba de viajar y pasar largas temporadas en sus otras residencias. Era amante de los animales y de los deportes. Sobre todo adoraba cabalgar y tenían que prepararle hasta tres caballos al día.

sissi amante de los animales y de los deportes

Por otro lado, estaba obsesionada con su belleza, famosa en todo el continente. Se realizaba tratamientos estéticos casi continuos, como baños de aceite de oliva, costosas esencias y envolturas corporales en heno. Llegó casi a matarse de hambre y a practicar ejercicios extenuantes, como caminatas de hasta 8 horas.

Pesaba apenas 50 kilos y su mítico  pelo ondulado llegaba hasta el piso. Para peinarla tomaba tres horas. Y a todos asombraba su cintura de 50 cm, a pesar de sus cuatro embarazos.

Su rechazo al paso del tiempo fue tal que no se dejó retratar a partir de los 35 años. Solo le gustaba ser representada de perfil, en muy rara ocasión lo hizo de frente.

Otra de las grandes tragedias de su vida, de la que nunca se recuperó, fue la muerte de su único hijo varón y heredero al trono. La tragedia ocurrió en circunstancias extrañas, las cuales todavía hoy son fuente de múltiples teorías. La vida de la emperatriz cambió por completo y adoptó el color negro como único para su vestimenta.

Durante los últimos años, su matrimonio pasó a ser una simple amistad y se dedicó a viajar por Europa. Siempre oculta en un velo de color azul o un paraguas. En uno de estos viajes, la emperatriz encontró la muerte.

En 1898, a los 61 años fue asesinada por Luigi Lucheni, un anarquista, mientras se disponía a abordar con su dama de honor uno de los ferries del lago Ginebra. La realidad el atentado era para el príncipe de Orleans, pero como este se había marchado de la zona el día anterior, la emperatriz simplemente fue su blanco para “matar a algún aristócrata”.

Sissi se desangró en pocos minutos, siendo sus últimas palabras: “Pero… ¿qué me ha pasado?”.

Una mujer con una vida llena de tragedias, que se adelantó a su época en actitud y que jamás fue comprendida por sus contemporáneos.
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