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La Tula amante de España y Cuba


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La Tula amante de España y Cuba

Autor: Orsanhec Plaza Lara

Lic. en Comunicación Social

“Yo como vos para admirar nacida, / yo como vos para el amor creada, / por admirar y amar diera mi vida, / para admirar y amar no encuentro nada”.

Gertrudis Gómez de Avellaneda y Arteaga fue dramaturga, novelista y poetiza nacida en Camagüey, Cuba  el 23 de marzo de 1814. La mayor parte de su vida y esplendor de su obra la vivió en España.

Es considerada una de las precursoras de la novela hispanoamericana, cultivó géneros poéticos, narrativos,  teatrales y mucho más de todo lo que a la artista le inspiró. Ella escribió  la primera novela antiesclavista. Fue la primera escritora propuesta para formar parte de la Real Academia Española, pero no consiguió los votos necesarios, siendo rechazada por ser mujer. Se consideró una de las mujeres más importantes de España en durante el siglo XIX, después de Isabell II.

Al partir a España

En 1836  partió desde Cuba hacia España con solo 22 años, algo que le marcó profundamente. Su famoso soneto “Al partir” refleja sus sentimientos de desgarramiento, nostalgia, pasión, de apego y amor a la patria, de melancolía y romanticismo. Es un hermoso poema lleno de recursos literarios: metáforas, símil…. En el que se refirió a Cuba como perla del mar, estrella de occidente, patria feliz, edén querido.

En España se instaló  en un barrio de Madrid llamado Malasaña, antes llamado barrio Maravillas. También vivió en Coruña, Andalucía, Sevilla…

Gertrudis Gómez de Avellaneda
Su obra

Su  obra está dotada de profundos sentimientos e infortunios amores dejando una huella inalienable en sus once novelas, 17 obras teatrales, unas ochos leyendas, versos, artículos…

Era una mujer apasionada y bella a pesar de su fuerte carácter. Siempre logro ser ella misma para alcanzar las cosas que le apasionaban.

En su regreso a Cuba escribió muchas leyendas en tono romántico.

Su primera colección “Versos”  la publicó en 1840.

En 1841 publicó la primera novela antiesclavista “Sab” con solo 27 años. La novela versó sobre un esclavo mulato llamado Sab,  que se enamoró de una chica blanca de la alta sociedad, y forma parte de la corriente literaria del Romanticismo. Gertrudis rompió con todos los cánones de la época. Luego escribió otras novelas: “Dos mujeres”, “Espatolino”…

Tula tuvo gran éxito en su dramaturgia teatral, trágica y melancólica. Ella se enfrentó a la represión de la época y pensó que si había represión para escribir o leer tragedias pues ella las escribiría; y así fue. Reflejó gran talento en cada cosa que hacía.

Su primera obra dramática teatral fue en el año (1849) con “Saúl” drama bíblico en cuatro actos realizado en versos  para la inauguración del teatro español, este obtuvo rotundo éxito. Se destacó entre las veladas literarias de los dramaturgos madrileños.

Otras obras

 “El aura blanca»; «La montaña maldita»; impresiones de su viaje en su última excursión a los Pirineos”, ensayos y artículos sobre Luisa Molina, «Prólogo a Melancolías«, «Prólogo a Poesías de Luisa Pérez de Zambrana» y autobiografía y cartas a Concepción Arenal, a Francisco de Asís, «Cartas desde la Pasión». Entre sus dramaturgias teatrales se encuentran: «El millonario y la maleta», «La hija de las Flores», «Errores del corazón» y «Baltazar», este último fue otro gran éxito.

poema Dos mujeres
Algunos amores

En Sevilla conquistó a muchos hombres como Ignacio de Cepeda, a quien conoció a poco tiempo de llegar a España. Sintieron gran atracción  aunque  luego  quedaron como eternos amigos. Tula, al viajar y vivir en Madrid siguió la comunicación mediante cartas con Cepeda,  durante 16 años.

Por los años 1844, conoce a Gabriel García Tassara, un amor basado en celos, orgullo y temores. Él la abandonó y la dejó embarazada y soltera en Madrid. De esa unión nació su hija, quien murió a los casi siete meses de nacida pues incubaba una rara enfermedad. Nunca pudo conocer a su padre. Su devastadora relación y la pérdida de su hija hicieron que Avellaneda escribiera  “Adiós a la vida”, como despedida de la poesía. A sus treinta años sintió como si la vida se le acabara. Estuvo muy sola en ese tiempo, de mediados del siglo XIX. Las cartas de ella durante esa etapa fueron muy dramáticas.

Luego, en 1846 contrae matrimonio  con Pedro Sabater, el cual estaba enfermo y falleció. Posteriormente, en 1856 se volvió a casar, esta vez con un político influyente llamado Domingo Verdugo y Massieu quien murió en 1863.

Su felicidad solapada por la doble viudez e incesantes desagravios fueron el karma que dio luz a sus obras  más brillantes. Aunque su destino fuera dedicarse a una casi completa devoción a Dios.

A pesar de todas sus vicisitudes fue una mujer fuerte, segura de sí misma y rebelde.

“No acuséis al corazón de perder sus ilusiones…”

Acerca de Tula hay mucho que decir. Ella es referente de varias generaciones. Muchas personalidades de la cultura han tenido hermosos criterios sobre esa mujer del siglo XIX, que a pesar del tiempo sigue vigente.

Existe una  Bibliografía Activa con la ficha de la autora incluida en el  TOMO 1 del Diccionario de la Literatura Cubana. En Cuba es considerada poetisa nacional.

Los especialistas literarios recomiendan la lectura del epistolario de Gertrudis Gómez y sus cartas a Cepeda para conocer a plenitud su vida y obra.

Siempre Avellaneda, siempre Tula, se recordará en su 207 aniversario de su natalicio este 24 de marzo 2021.

Sin dudas, una mujer que trascendió en la historia de la Literatura  hispanoamericana. Su muerte el 1ro de febrero de 1873, no fue el final.

¿Quién fuera su pluma, sus palabras, su aliento, sino la siempre Avellaneda?

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